Y de postre, tarta de queso

Y de postre, tarta de queso

Es uno de los dulces más populares. Existen multitud de recetas y variantes y prácticamente nadie rechazaría un trozo de tarta de queso si se lo ofrecieran en un restaurante. Desde la tarta de la La Viña hasta el New York Cheesecake, preguntes a quien preguntes, todo el mundo podrá decirte cuál es su favorita.

Todo comienza hace milenios, hay datos de que en el 2.000 AC ya se utilizaban moldes para fabricar queso y que poco a poco este apreciado alimento se convirtió en parte de muchas otras recetas. El queso como dulce aparece reflejado en varios libros de la antigua Grecia, cuentan que la primera vez que se dio a conocer fue como alimento para los deportistas que iban a participar en los Juegos Olímpicos y que la razón de sus utilización fue el alto aporte energético. El primero de los libros que hace referencia a este dulce fue el escrito por el médico Aegimo que hablaba sobre el arte de hacer quesos, también en De Agri Cultura, escrito por Catón el Viejo se hablaba de varias recetas de lo que entonces se llamaban pastel de queso. Por supuesto, aquellos pasteles no puede compararse a ninguna de las tartas que comemos a día de hoy, ni en sabor ni en consistencia.

Con el paso de los siglos el queso llega a EEUU, cuna de uno de los pasteles más famosos a nivel mundial, el new York Cheesecake. Es en 1872 cuando Willian Lawrence, un fabricante norteamericano, descubre intentando imitar los quesos europeos, el queso crema, más conocido por su nombre de comercialización «Queso Philadelphia». La creación de este nuevo ingrediente supone un cambio para la repostería en torno al mundo del queso, y lo convierte en uno de las bases de este tipo de tartas.

Hoy en día, es imposible no encontrar alguna de las versiones de esta tarta en las cartas de los restaurantes o poder hacer en tu casa una de las recetas que corren por cualquiera de los blogs de Internet.