Un ratito de sauna

Un ratito de sauna

Con solo escuchar la palabra sauna muchos de nosotros nos evadiremos y pensaremos en un momento de relajación para disfrutar de nosotros mismos, otros empezarán a agobiarse pensando en el calor y otros muchos recordarán imágenes de algún finlandés corriendo hacia el agua helada tras pasar un rato en una cabaña de madera bien calentita.

La sauna más conocida viene de Finlandia y es un  baño tradicional de vapor a alta temperatura. Dependiendo de la temperatura y de la humedad relativa, se puede clasificar en húmeda, conocido como baños turcos, o seca, la que es tradicionalmente finesa.

La sauna es una tradición muy arraigada en Finlandia, se calcula que existe una por cada tres habitantes. A pesar de que este invento sea tan característico de este país y se haya mantenido su origen a través de los años, hay muchas otras culturas que también lo utilizan, desde los antiguos romanos, los turcos o incluso los rusos o mexicanos. La palabra finesa que describe el vapor que sale al derramar agua sobre piedras calientes es “löyly” y lleva formando parte del vocabulario de este idioma desde hace más de 7.000 años y se cree que el uso de una sauna primitiva data de hace 6.000 años, durante la edad de piedra.

A lo largo de la historia se ha utilizado este tipo de baño de vapor de forma periódica, en Finlandia es común que se llevase a cabo una vez a la semana, desnudos y separando a los mujeres de los hombres, era incluso, común utilizarla como un lugar para que las mujeres diesen a luz, eso sí, solo hasta el siglo XX.

El interior de las cabinas está totalmente cubierto de madera y la temperatura que se alcanza oscila entre los 70º y los 100º C. Antiguamente se calentaba gracias a la leña, actualmente, aunque sigue existiendo esta modalidad, es muy común encontrarlas eléctricas.