Steampunk: engranajes, vapor y moda retrofuturista

Steampunk: engranajes, vapor y moda retrofuturista

¿Quién no se ha perdido alguna vez en las páginas de un libro de Julio Verne a través de curiosos artilugios y misiones imposibles? El pasado con un toque te fantasía futurista puede llegar a ser fascinante. Esta es una de las razones por las que la estética y el imaginario steampunk no dejan a nadie indiferente.

El steampunk es un subgénero literario de la ciencia ficción que se inspira en las obras de H. G. Welles y Julio Verne, se engloba dentro del movimiento retrofuturista y se destaca por la inclusión de elementos y maquinarias fantásticas. Surgió en los años 60 y 70 aunque no adquirió su denominación hasta los años 80, su evolución, con el pasó del tiempo provocó que dejase de ser meramente literario para convertirse en un fenómeno sociocultural en la que elementos del futuro se funden con la estética de la época victoriana.

Una de las cuestiones que más caracteriza al steampunk es el hecho de que las máquinas que aparecen en sus obras, ya sean literarias o audiovisuales basan su funcionamiento en el vapor y no en la electricidad o algún motor. El uso de engranajes o resortes está muy presente, de forma visible, en los aparatos de esta corriente.

A lo largo de sus años de historia se han creado multitud de obras alrededor de este movimiento, desde películas o series hasta obras de animación o videojuegos, sin olvidarse de su principal fuente de inspiración, la literatura. Actualmente existen encuentros y fiestas de estética steampunk a la que sus asistentes acuden vestidos con trajes característicos.