Pingus y el barco que se hundió

Pingus y el barco que se hundió

Un barco que llevaba botellas de Pingus al nuevo mundo se hundió durante su viaje por el Atlántico creando una leyenda que convirtió a este Ribera del Duero en un vino aún más apreciado.

Dentro de España existen casi 100 denominaciones de origen vinícolas a las que se le suman otros tantos territorios que también cultivan vino. Esto provoca que dentro de nuestras fronteras contemos con multitud de leyendas e historias alrededor de este fermentado. Lo que le pasó a Pingus, es una historia que lo convirtió en leyenda.

Corría el año 1995 cuando el afamado Robert Parker probó el vino realizado por el danés Peter Sisseck en España sorprendiéndose de su calidad y abriendo así el paso de Pingus al mercado americano. La leyenda comienza cuando una parte de las botellas del vino que viajaban hasta Estados Unidos naufragaron con el barco que las llevaba y se perdieron en el medio del océano. Si teníamos hasta el momento un vino que costaba aproximadamente 200 dólares, de repente, la escasez y la expectación por probarlo lo llevó a aumentar considerablemente su precio, desde entonces no volvió a bajar, a día de hoy una botella de Pingus puede costar más de 1.000 euros.

Este vino está elaborado con uva que se cultiva en la localidad burgalesa de La Horra en Ribera del Duero y actualmente produce unas 6.000 botellas que no tienen un precio demasiado popular, para la gente que quiere probar un Pingus sin dejarse en ello el sueldo del mes, la bodega cuenta con una marca más barata: Flor de Pingus que ronda los 120 euros de precio.