Descubriendo el arte de trabajar el cuero

Descubriendo el arte de trabajar el cuero

Hoy en día es complicado vivir de la artesanía, y si dependes de las ferias, mucho peor. Pilar Manso trabaja el cuero, cuida cada detalle para que sea único y con él hace cosas que ni te imaginas.

En Tubilla del Lago, un pequeño pueblo de Burgos, se concentran una gran cantidad de artistas que consiguen llamar nuestra atención. Una de ellas es Pilar Manso, una amante de la decoración que descubrió el cuero mientras estudiaba en las Escuela de Artes y Oficios de Burgos.

Hoy en día, Artencuero es una de las actividades que se han esta mujer multidisciplinar ejerce en el mundo rural. Cuenta que hace unos años paseaba sus creaciones por las ferias y que se vendían sin problemas pero que ahora todo ha cambiado, que se paga más por un puesto de lo que se saca vendiendo en ellos, ahora solo trabaja por encargo.

Cuando le preguntamos por las pieles nos habla de dos tipos de encurtidos, el que se hace cromo y el vegetal, este último es el que ella trabaja porque, en definitiva, es el más natural. Añade que el cuero tiene la virtud de ponerse más bonito con el tiempo, cuando pasan los años empieza a tener solera, tanto es así que el alguna ocasión le han preguntado por un bolso como el suyo, ya usado, por encima de los que ofrecía totalmente nuevos.

Se pueden usas decenas de técnicas al trabajar el cuero como, por ejemplo, el calado y el marcado. Trabajar el cuero puede suponer horas de trabajo y eso no siempre es reconocido por los compradores, «estamos en una sociedad muy consumista» y eso nos hace querer más cosas y, por supuesto, que sean más baratas.

Y es que entre las creaciones de esta artista hay desde cosas tan pequeñitas como una pulsera hasta un cabecero de cama. Además de crear artículos de cuero en su taller, Pilar enseña a trabajarlo, realiza cursos para personas que se acerquen hasta allí o incluso se desplaza a otros lugares para ello.