Las luces del norte

Las luces del norte

Las auroras boreales o australes son un fenómeno que se produce cuando una eyección de partículas solares cargadas choca con la magnetosfera de La Tierra. Estas partículas cargadas emitidas por el sol reciben el nombre de «viento solar» y viaja por el espacio a un millón y medio de kilómetros por hora. Si impactase directamente con La Tierra sería realmente peligroso por lo que su choque con la capa magnética nos protege y lo envía los polos donde se forman anillos de luz que son el resultado de un gran número de átomos excitados que emiten destellos de luz en lo alto del cielo polar y que solo es visible durante la noche.

En el siglo XVII Galileo decidió bautizarlas como auroras boreales, poniéndoles el nombre de la diosa griega del amanecer, Aurora. El apellido boreal solo sirve para las que se dan en el polo norte, las del sur reciben el nombre de auroras australes y su nombre genérico es el de auroras polares.

Antes de recibir una explicación científica, las auroras fueron protagonistas de cientos de mitos y leyendas, los indígenas del ártico decían que eran los espíritus de sus parientes muertos, los hijos que no habían podido nacer e incluso señales de enemigos. Se cuenta también que las auroras rojas eran pronóstico de malas noticias y que pudieron predecir hechos históricos como la muerte de Julio César o la Guerra Civil Americana.