¿Es posible vivir en 30 metros cuadrados?

¿Es posible vivir en 30 metros cuadrados?

Nos hemos acostumbrado a vivir apretados. En España, por ejemplo, el 80% de la población es urbana, lo que supone que una amplia mayoría de ciudadanos vive en pisos, pared con pared con el vecino y sin un jardín o patio que les desahogue. El confinamiento, el toque de queda y todas las restricciones de movilidad han hecho mella y muchas personas han buscado la posibilidad de mudarse a un lugar que les permita tener un espacio más grande en el que poder moverse, y sobre todo, tener un lugar de recreo al aire libre para poder disfrutar del aire limpio y del sol.

En este nuevo éxodo hacia las zonas rurales, muchos han visto perfecto la inversión en pequeñas casa que apenas ocupan espacio pero que permiten tener un sitio en el que poder disfrutar de exterior sin incumplir ninguna regla. Una corriente que toma cada vez más presencia en el mundo y que por supuesto ha llegado a España: las mini casas.

Las mini casas pueden ir de los 15 a los 50m2 pero el tamaño más común es el de 30m2. Estas pequeñas edificaciones cuentan con todas las comodidades de las casas grandes pero colocadas de tal forma que quepan en un espacio mucho más reducido. Los objetivos principales de estas viviendas son la reducción del gasto de construcción y del impacto, de hecho muchas de las construcciones aprovechan al máximo los recursos naturales contando con depósitos que recojan el agua de la lluvia, sistemas eléctricos basados en placas solares y por supuesto baños secos. Si además pensamos en el gasto energético que generan estas casas, comprobamos que son mucho más eficientes gracias a su tamaño reducido.

Fue a finales de los 90 cuando la arquitecta norteamericana Sarah Susanka publicó el libro The Not So Big House y originó esta nueva filosofía de la arquitectura que buscaba construir mejor, y no más grande. En los últimos años, grandes empresas han decidido invertir en el diseño de mini casas, de esta forma, gigantes como Ikea cuentan con sus propios modelos para poner a la venta.

Desde casas de madera a contenedores de barco reciclados o incluso cartón, las mini casas se realizan con todo tipo de materiales imaginables y tienen multitud de estructuras posibles que aprovechan al máximo el espacio.