El desierto de Aral

El desierto de Aral

La huella del hombre ha convertido a una de las masas de agua salada interior más importantes del mundo en uno de los desiertos más difíciles de habitar, desde hace unos años el Mar de Aral se ha convertido en el Aralkum, el desierto de Aral.

El desierto de Aralkum, antiguo Mar de Aral, es el ejemplo perfecto de que la acción del hombre afecta directamente a la naturaleza y puede cambiar en poco tiempo la geografía del paisaje. Se sitúa entre los países de Uzbekistán al sur y Kazajistán al norte y no está cerca de la costa.

El Mar de Aral tenía 426 km de largo y 284 de ancho, era el cuarto lago más grande del mundo. Su agua procedía, sobre todo, de los ríos Amu Daria y Sir Daria y antiguamente tenía el sobrenombre de Mar Azul. Esta gran masa de agua era surcada por varias flotas pesqueras y contaba a mediados del siglo XX con 19 pueblos y dos ciudades (Aralsk y Muynak) a sus orillas.

La destrucción de este lago salado no fue un acto casual, fue la consecuencia de las políticas de regadío que desviaron el agua de las dos fuentes más importantes que lo alimentaban. La desaparición del Mar del Aral fue promovida activamente, para la antigua Unión Soviética resultaba más rentable aprovechar el agua de los ríos de otra forma que mantener la masa de agua.

Desde los años 60, el agua ha desaparecido en casi un 80%. El paisaje y el clima han cambiado radicalmente, las condiciones son realmente insalubres y tanto la mortalidad infantil como las enfermedades respiratorias han aumentado.

Aunque se han realizado algunos intentos, devolver la vida al Mar de Aral parece una misión prácticamente imposible, y por supuesto demasiado larga y cara para llevarla a cabo. Eso sí, las investigaciones en el desierto salado han sacado a la luz que no es la primera vez que la zona ha existido sin agua ya que se ha descubierto la existencia en esas tierras de un mausoleo medieval, además de haber encontrado alfarería y huesos humanos.