Batik, la técnica de tintado textil usando cera de abeja

Batik, la técnica de tintado textil usando cera de abeja

El batik es la técnica que destaca en el trabajo de Rafael, un uruayo afincado en España que apuesta por la artesanía en las zonas rurales. Junto a Mercedes, investigan y experimentan el tejido textil sin achantarse ante nuevas posibilidades.

Ya son 30 años los que Rafael lleva dedicándose al batik. Este emprendedor, que trabaja junto con su compañera Mercedes en Montejo de la Vega (Segovia), comenzó a descubrir esta método de tintado cuando tan sólo tenía 16 años en su Uruguay natal. Las casualidades del destino lo llevaron a aprender esta técnica en el taller de un profesor de bellas artes que comenzaba a investigar el mundo del batik sumando técnicas experimentales.

¿Qué es batik?

Antes de continuar con la historia de Rafael, debemos entender que el batik es una técnica milenaria de tintado textil donde se utilizan anilinas, naturales o sintéticas, para tintar telas utilizando cera de abeja como reserva de color, trabajando por capas. Al usar esta cera, lo que se consigue es evitar que la pintura tiña la tela y con ello se creen diferentes dibujos. Se pueden utilizar muchas herramientas como pinceles o el Tjanting para dibujar con la cera.

El batik fue declarado en 2009 Patrimonio Cultural Inmaterial de la humanidad por la Unesco y viene principalmente de Indonesia, lugar en el que la palabra toma el significado de «gota de cera» o «escribir con cera». A pesar de que sea este país quien encabeza el uso de esta técnica, muchos otros lugares lo han utilizado a lo largo de la historia. En Europa, por ejemplo, el «batik» más conocido es el africano, ya en el antiguo Egipto se tintaban telas usando la cera de abeja como preservante del color.

Rafael, el artesano del batik

La vida llevó a Rafael a España, a la isla de Gran Canaria. Allí, junto a Mercedes, siguió trabajando el batik, y no solo de forma tradicional (por inmersión de la tela), sino que además experimenta con él, añadiendo nuevas técnicas a su trabajo, el cual se enriquece cada día a través de sus vivencias. Sus obras se puede ver en sus perfiles sociales y en su web AntevasinArts donde también se encuentran sus trabajos con la técnica shibori.

Actualmente ha cambiado radicalmente su residencia y ha apostado por la España vaciada. La pandemia mundial le pilló haciendo la mudanza al segoviano pueblo de Montejo de la Vega de la Serrezuela.