A ritmo de salsa

A ritmo de salsa

Hoy en día la salsa es uno de los ritmos más bailados en todo el mundo y precisamente es porque hay pocas personas que se resistan a marcar el ritmo cuando lo escuchan.

Para hablar de los orígenes de la salsa nos remontamos a la llegada de los españoles a América. Esa zona del Caribe se convirtió en un hervidero de culturas que mezclaba ritmos llegados de Europa y África con los que ya tenían los indígenas de aquellas tierras. Poco a poco se fueron desarrollando nuevos géneros musicales que recorrían ya no solo las islas, también el continente. Ya en el siglo XX, la evolución de las músicas caribeñas había desembocado en la creación de diferentes géneros que se habían desarrollado con las influencias que llegaban desde diferentes puntos del mundo.

Se dice que la salsa nació a partir de la síntesis de mambo, el danzó, el cha cha chá, la guaracha y el son, eso sí, influenciados por otras músicas norteamericanas como el jazz y el blues. No fue hasta los 50 cuando comenzó a ser más popular fuera del Caribe, cuando los exiliados cubanos y puertorriqueños la llevaron a las calles de Nueva York y tuvieron que pasar un par de décadas más para que el baile comenzase a arrasar por allí donde pasaba, fue en esta época cuando se exportó a prácticamente todo el mundo. Este baile recoge sus pasos de una fusión entre lo europeo y lo africano y descienden directamente de los bailes que se realizaban en el Caribe durante los años 30.

Aunque no se tiene claro el lugar de origen de esta música y sean muchos países los que compiten por ser sus creadores, sin duda, el lugar que más personas señalan como padre de este género es Cuba.

Y ¿por qué se le llama salsa? A pesar de ser uno de los géneros más actuales del panorama caribeño, no queda claro el origen de su nombre. Existen varias teorías que explican el origen de este término, todas ellas bastante plausibles. Hay quienes dicen que al ser una mezcla de estilos, está claro que viene directamente del nombre del aderezo salsa, mientras que otros se lo atribuyen al éxito que tuvo el tema «Échale salsita» del cubano Ignacio Piñeiro en los años 30.