«Somos unos privilegiados», Roberto Pérez de Vallaglobo nos invita a pasear en globo

«Somos unos privilegiados», Roberto Pérez de Vallaglobo nos invita a pasear en globo

El sueño del hombre ha sido siempre volar, desde tiempos inmemoriales muchas personas han intentado ver la forma de surcar los cielos con diversos aparatos. Algunos lo consiguieron y otros abandonaron en el intento. Desde que en siglo XVIII se descubriera la posibilidad de viajar por el aire gracias a un globo aerostático, este artilugio ha sido un aliado del ser humano para poder elevarse. Sin embargo, y a pesar de que el tiempo haya pasado, el globo sigue manteniendo unas características muy similares a las que tenía en sus inicios, como dice Roberto Pérez, creador de la empresa Vallaglobo «sigue siendo un bolsón enorme donde metes aire y puede sustentar peso».

En la provincia de Valladolid es donde trabaja principalmente Roberto, sin embargo se mueve por Castilla y León ofreciendo la experiencia de poder volar contemplando una inmensa cantidad de paisajes que poder descubrir a vista de pájaro. El vuelo en globo comienza al amanecer, cuando las condiciones meteorológicas son más favorables para poder surcar el cielo, tras llenar de aire la vela, solo hace falta calentarlo para conseguir que la cesta y las personas que van dentro puedan despegar hacia las nubes, es, al final, un concepto muy básico de la física, el aire caliente pesa menos y por lo tanto se eleva hacia arriba. Con total seguridad, cada vuelo se realiza en condiciones climatológicas óptimas, el aire es el aliado principal en este caso por lo que es necesario que sea adecuado, y no solo eso, las tormentas y otras inclemencias violentas del tiempo son claramente situaciones desaconsejables para el uso de este artilugio.

«Cada vuelo es diferente, sabes desde donde despegas pero nunca donde aterrizas» dice Roberto, «claro que con el paso de los años vas conociendo el comportamiento del viento y sabes aproximadamente hasta adonde te va a llevar el viaje». La duración de los paseos en globo de esta empresa castellano y leonesa es de una hora, aunque la duración de los viajes en globo solo depende del gas que tengas para seguir manteniéndolo en el aire. De hecho, es en los viajes que Roberto hace con otros compañeros, por ocio, en los que desarrolla mejor esta actividad. Cuenta que hace un par de años sobrevolaron los Picos de Europa y que el año pasado hicieron lo mismo sobre la Sierra de Madrid. «Somos unos privilegiados, ojalá pudiera compartirlo con todas las personas que quiero».

Vallaglobo es una empresa afincada y registrada en Castilla y León y está autorizada por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA).

Todo viaje en globo, desde sus inicios, termina con un brindis. Y ¿por qué se lleva a cabo esta tradición? Todo viene de los primeros aeronautas de la historia, Jean-Francois Pilâtre de Roziers y el Marqués d´Arlandes, quienes tras su vuelo sobre París en 1783, brindaron con champagne. Desde este hecho, en cualquier parte del mundo tras volar en globo, se ofrece un brindis a todos los pasajeros, continuando con la tradición.