SA8studio, estudiantes de arquitectura, jóvenes emprendedores en Valladolid

SA8studio, estudiantes de arquitectura, jóvenes emprendedores en Valladolid

Un trabajo fin de carrera fue la semilla de este pequeño estudio conformado por cuatro estudiantes de arquitectura. Se llaman Miguel, Jaime, Íñigo y Nicolás y son SA8studio.

El mundo empresarial hace unos años parecía algo ajeno a los estudiantes universitarios que en su mayoría buscaban salidas profesionales para trabajar por cuenta ajena. Hoy en día, parece que las cosas han cambiado y cada vez es más común encontrarse con jóvenes que tienen la inquietud de emprender, de entrar en el mundo del autoempleo y experimentar en su piel lo que supone tener un negocio propio. No es que SA8studio lo planeara así pero entre risas, una noche de fiesta, pensaron que podía ser interesante darle una vuelta a lo que Miguel había planteado en su Trabajo Fin de Grado, utilizar el plano que había creado de su pueblo para algo más que su uso habitual de análisis e interpretación, convertirlo en decoración.

De repente, tenían en sus manos una idea que estaba dando frutos casi sin quererlo, amigos y familiares se interesaban por tener una réplica del plano de su pueblo. El tiempo de confinamiento y las redes sociales hicieron el resto, SA8studio comenzó a crear planos de pequeños municipios por encargo, una cuestión que parecía estar limitada solo a las grandes ciudades de repente estaba en la mano de pueblos con una centena de habitantes. Y es que la búsqueda de las raíces es una de las claves en las que quiere centrarse este grupo de estudiantes que está a punto de terminar la carrera de arquitectura.

Trabajan a partir de los planos que encuentran en el catastro, los limpian y modifican aquello que sea necesario gracias a programas de edición y diseño. Para focalizar la atención crean a partir de texturas un círculo que además de ser su seña de identidad aporta información sobre lo que describe, «si es tierra de campos usamos colores terrosos, si es una zona de pinares utilizamos el verde…» comentan sus autores, claro, que todo esto es personalizable, desde el color de ese círculo hasta si el cliente quiere que aparezca una frase en la lámina o que se marque de forma especial el lugar donde esta su casa.

De momento no saben lo que les deparará el futuro, ven esta oportunidad como una forma de hacer contacto con el mundo laboral. Se han dado cuenta de que cada vez son más personas las que quieren tener su plano y que hasta algunos ayuntamientos se han interesado en contar con su propia versión de estos planos tan creativos.