Marieta, la shaper segoviana

Marieta, la shaper segoviana

Marieta es shaper, o lo que es lo mismo, es una artesana que hace tablas de surf. Por si fuera no suficientemente exótico su oficio, esta artesana cuenta con dos particularidades más, es la única mujer española que se dedica profesionalmente a esto y lo hace desde un pueblo de Segovia que está a casi 400 km de la playa.

Marieta vive en Los Ángeles, en los de San Rafael, y desde hace unos años es una enamorada del surf, tanto es así que cuando tocó renovar su tabla por una un poco mejor, decidió probar y fabricarla ella misma. Coincidieron dos cosas que jugaban a su favor: estaba desempleada y contaba con un taller en casa debido al trabajo de su pareja quien, además, le ayudó a utilizar algunas de las herramientas que no conocía. Gracias a estas enseñanzas, a tutoriales en internet, a lecturas y sobre todo al ensayo error, consiguió crear desde cero la primera de las tablas. No fue fácil, «no puedes aprender a hacer las cosas en un día, esto se consigue con trabajo, con constancia» dice Marieta, «es un trabajo artesanal 100%, te ayudas de herramientas pero lo haces con tus manos, cada detalle depende del artesano».

Nació La Mala Surfboards y poco a poco esta segoviana se convirtió en shaper, nombre que en inglés se da a quien fabrica tablas de surf y que está ligado directamente al significado literal de la palabra: moldear, y es que el primer paso para crear estos instrumentos es el de darle forma a un trozo de foam (espuma de poliuretano). Los siguientes movimientos pasan por cubrirlo con resina y fibra para conseguir dureza, pulirlo, decorarlo… Para terminar una de las tablas, Marieta necesita alrededor de 20 o 25 días ya que, además del tiempo que emplea en realizar cada paso, cada proceso cuenta con sus propios tiempos.

Trabajar tan lejos del mar no le supone un problema a la hora de poder desempeñar su labor. Hoy en día las empresas de transporte están tan desarrolladas que le permite enviar sus creaciones a cualquier lugar sin ningún tipo de preocupación. Eso sí, le encantaría poder estar más cerca de la playa para poder coger su tabla en cualquier momento y surfear.

Gracias a su labor, durante las últimas semanas, Marieta ha conseguido llamar la atención de diferentes medios de comunicación no sólo en España, también al otro lado del Atlántico desde donde ha recibido comentarios de admiración que han supuesto una inyección más de energía para su día a día.