Burgoslandia, la influencer de tu barrio

Burgoslandia, la influencer de tu barrio

Alondra es Burgoslandia y Burgoslandia es Alondra. Esta burgalesa comenzó en Instagram con solo una seguidora, su prima, pero su simpatía, su naturalidad y la constancia, la han llevado a estar rozando los 20.000 seguidores, siendo una verdadera influencer, pero eso sí, como ella bromea, «influencer de su barrio».

«Burgoslandia es una influencer de mi barrio, una chica sin pretensiones de llegar a nada ni a nadie, que cuenta su vida criando dos niños, siendo ama de casa y disfrutando de la ciudad tan maravillosa que tiene».

@burgoslandia

Cuando en 2017 Alondra volvió a Burgos tras haber vivido 20 años fuera, su prima le convenció de que era la persona perfecta para usar Instagram de forma profesional, era la típica persona que tenía un don para encontrar cosas interesantes y transmitirlas. Sin estar demasiado convencida, Alondra empezó una andadura en internet con una seguidora y poco a poco fue creando un ejército de followers que a día de hoy le es fiel y compone una comunidad que como ella dice «va a una».

Dice que las cosas se han ido colocando de forma natural, la idea principal fue que ella no apareciera en persona, que fuera simplemente una cuenta en la que poder contar cosas y enseñar lugares para visitar. Sin embargo, las cosas poco a poco fuero evolucionando y se dio cuenta de que a los seguidores les gustaba verla delante de la cámara y fue adaptando su forma de interactuar.

Alondra cuenta que uno de los días más especiales en su andadura como influencer fue el que una de sus seguidoras le dijo que gracias a ella había tenido el único momento del día en el que se había reído. Ese mensaje marcó un antes y un después, se dio cuenta de que «ese era el camino que tenía que seguir».

Estar día a día en las redes sociales es un trabajo mucho más complicado de lo que parece, nuestra protagonista pasa una media de 7 u 8 horas al día creando contenido y respondiendo mensajes, no puede dejar ni un solo sin leer. Confiesa que para poder dedicarte a este mundo necesitas el apoyo de tu familia, «cuando te vas de excursión, no dejas el móvil aparte porque quieres enseñar a la gente el sitio donde has estado, y todo eso, ir registrándolo, grabándolo. Además, suma a dos niños que quieren estar contigo, tienes que tener muy claros los tiempos».

Una de las cosas que más le ha enseñado a Alondra el mundo influencer es el hecho de tener que lidiar con los «haters», personas que atacan el contenido y a las personas que se dedican a generarlo. Dice que gracias a ellos ha aprendido a decir «no» y que aunque aún le revuelva el estómago encontrarse con comentarios desagradables ha aprendido mucho de quienes le critican, «le están enseñando a ser más fuerte».