La primera intervención quirúrgica con éxito de la historia

La primera intervención quirúrgica con éxito de la historia

Reinoso (Burgos), solo tiene 11 habitantes censados pero cuenta con uno de los descubrimientos arqueológicos más curiosos que te puedas imaginar. Un equipo de arqueólogos de la Universidad de Valladolid ha encontrado restos de la que podría ser la primera intervención de oído realizada a una persona hace 5.000 años.

Vamos a situarnos en el dolmen de «El Pendón» (Reinoso), un ejemplo más de los dólmenes del megalitismo, lo que, como nos cuenta la codirectora de la excavación, Cristina Tejedor, «es el primer fenómeno cultural que podemos llamar casi europeo». Los dólmenes eran lugares de enterramiento colectivo y se situaban en espacios visibles desde puntos muy distintos, lo que ha hecho pensar que se usaban también como sitios de reunión. Pues bien, este dolmen en particular tiene una biografía muy compleja, en él se han encontrado dos niveles de osarios separados por una capa de piedras, de momento se desconoce los restos de cuantas personas descansan allí pero hasta la fecha cuentan con aproximadamente 65 individuos.

Pero la particularidad que hace especial a este yacimiento burgalés llega en 2.018 cuando se encuentran con dos cráneos superpuestos, el de un hombre y el de una mujer que probablemente superaba los 50 años. Observan que al reconstruir el segundo de ellos, cada uno de los oídos parecía que estaba dividido en dos partes y eso, no era natural. En ese momento, el equipo arqueológico comienza un proceso de investigación que los lleva a contrastar con especialistas, concretamente, con un otorrino y un profesor de anatomía para comprobar qué podían ser aquellos orificios.

Las investigaciones de estos expertos llegaron a la conclusión de que aquella mujer habría podido padecer una infección que se aloja en el oído medio, un coleostoma bilateral. Las extrañas incisiones encontradas en el craneo respondían a una intervención que permitía eliminar la citada infección. En palabras de Sonia Díaz, miembro del equipo arqueológico, «la operación resulta con éxito, lo podemos ver, el hueso está remodelado. Nos demuestra que tenían un conocimiento bastante avanzado de estas técnicas, y estamos hablando de hace 5.000 años».